Salmos 1:3-4 (La Palabra) Es como un árbol plantado junto al arroyo: da fruto a su tiempo y no se secan sus hojas; consigue todo cuanto emprende. No ocurre así a los malvados, paja que el viento arrastra.
Salmos 1:3-4 (La Palabra) Es como un árbol plantado junto al arroyo: da fruto a su tiempo y no se secan sus hojas; consigue todo cuanto emprende. No ocurre así a los malvados, paja que el viento arrastra.