Fieles creyentes, nos hemos reunido para honrar al profeta máximo del star system hollywoodiense, un actor tan insondable como infatigable, tan entregado a la causa como temerario.
Tres décadas y tres programas que sirven de homilía y que van a ser capaces de convertir a los infieles más renegados. Bienvenides a la Iglesia de tío Tom, la estrella para la que no hay misiones imposibles