Las chavas son fanáticas de las fiestas y en esta época no se pierden la oportunidad de tomar ponche con piquete, sin ponche, comerse una flautas y pedir posada en casa de cualquier chacal, entre música navideña de cantantes de los 80’s y las posadas gays, las chavas ríen, recordando cómo beben y vuelven a beber los peces en el río por ver a dios nacer.