El mundo ha cambiado y necesita a Dios, hoy vivimos rodeados de maldad y pecado al igual que babilonia, y aunque el mundo no lo sabe pide a gritos a su Dios, y a nosotros nos corresponde brillar en medio de esta babilonia, cantar en medio de esta babilonia y llevar el mensaje en medio de esta Babilonia, nos toca impedir que se cuelguen las arpas.