Desde el griego, pasando por el francés, llegó al español esta palabra que también permite su forma 'seismo', y que fue incluida en el Diccionario de la Real Academia a mediados del siglo XX.
Desde el griego, pasando por el francés, llegó al español esta palabra que también permite su forma 'seismo', y que fue incluida en el Diccionario de la Real Academia a mediados del siglo XX.