Sería algo tan fácil, tan sencillo, tan simple… como dejar que un abrazo decida por nosotras. Tome esa decisión que ninguna de las dos se atreve a tomar…
Sin querer, sin saber, tan solo dejando a la vida que poco a poco se abra camino ella solita.
Tú y yo nos encontramos un día de casualidad. Ninguna de las dos se buscaba, ni se esperaba y así es como surgen las historias de verdad. Dejando a la vida que te sorprenda que suceda y que te deje cara de idiota al verla…