Bienvenidos a un nuevo podcast. Esta mañana escuchaba una reflexión que, en apariencia, no tenía nada que ver con el Aikidō. Hablaban de economía, de precariedad, de éxito y de fracaso. Pero en el fondo, el mensaje era otro: sin valores claros, cualquier estructura externa —por sólida que parezca— termina desmoronándose.
No es la falta de recursos lo que genera precariedad.
Es la falta de un eje.
Y sin embargo, mientras escuchaba, no podía evitar pensar en el Aikidō.
Porque quizá lo que hoy vive nuestra disciplina no es tanto un problema de reconocimiento externo como una forma más sutil de precariedad: la pérdida, o al menos el debilitamiento, de la claridad sobre lo que somos y lo que defendemos.
Gracias por la escucha, un fuerte abrazo.
Félix