En mi país Venezuela actualmente se ha pasado por momentos de escasez de comida. Sin embargo, yo como nutricionista no me preocupo tanto por la escasez de alimentos sino por la escasez de mente. Llega un momento que nos acostumbramos tanto a lo que falta, a lo negativo, a lo malo, que cuando ya hay de todo igual seguimos condicionados. E incluso cuando nos vamos a otro país seguimos con la mentalidad de escasez. Escucha este audio.