VALÈNCIA. Ya estamos en campaña. No se preocupe si no ha notado la diferencia. Prácticamente no la hay. Es sólo un formalismo. Más aún cuando llevamos dos meses metidos en la misma harina. En el PP hablan de ilusión por el cambio. En el PSOE de falta de programa del adversario y el resto son actores secundarios, posibles muletas para un gobierno progresista o conservador. Lo dictarán los resultados. Vox logra espacio gracias a sus pactos de gobierno y Sumar está casi desaparecido. El partido de Yolanda Díaz vive en la paradoja. La vicepresidenta era mucho más visible cuando no era candidata que cuando, por fin, dio el paso al frente. Y pese a conseguir aglutinar a 17 partidos, parece estar más sola que nunca.