Entre tantos episodios de la niñez en su natal Agramonte, todavía recuerda el regaño de mamá cuando descubrió al oso de peluche con una gran herida en el abdomen, sin comprender tal vez que ese era su primer paciente, y aquella su primera cirugía. Entenderían más tarde que Yailén Pérez Rosales nació para ser cirujana, aun cuando la pediatría resultó ser una tentación en el camino.
¨Decido estudiar Medicina no porque haya vocación en mi casa de médicos, mi papá es militar y mi mamá es registradora civil.¨