Sea un odioso acto de vandalismo contra una iglesia o un asesinato y suicidio horrible en un hospital, la cosa está clara: hay una ausencia en nuestro mundo y comunidad de la fe verdadera y viviente en el Dios verdadero y viviente. En este sermón, el apóstol Pablo nos guiará a aquella fe que salva nuestras almas y cambia los corazones.