Ayer fue el entierro de Lorena. Por supuesto, asistí al sepelio. Había allí una gran número de personas, conocidos, amigos, compañeros de trabajo y, por supuesto, allí estaba yo, su asesino.
Ayer fue el entierro de Lorena. Por supuesto, asistí al sepelio. Había allí una gran número de personas, conocidos, amigos, compañeros de trabajo y, por supuesto, allí estaba yo, su asesino.