Jesús subraya que el Reino del Padre es infinito en abundancia. Esta afirmación toca directamente nuestras preocupaciones cotidianas sobre la falta y la necesidad. Si entendemos y aceptamos que ya se nos ha dado todo en Cristo, nuestra mentalidad cambia de una de escasez a una de abundancia. Este cambio de perspectiva es crucial para nuestra paz y bienestar. Nuestras preocupaciones y obsesiones por lo material se alivian al entender que, en el Reino de Dios, todas nuestras necesidades están cubiertas