Tras siglos de estigmas derivados de una sociedad patriarcal, las cubanas alcanzan autonomía y emancipación porque logran desarrollo personal a partir de sus propios esfuerzos, talento y voluntad de autosuperación. La guantanamera Yusimí Leyva Paz es una de esas féminas empoderadas porque depende de su trabajo en las labores agropecuarias para su sustento y el de la familia.
Por eso, confiesa, no se queda relegada detrás del esposo, sino junto a él obtiene los frutos de la tierra y se siente una mujer realizada y feliz.
Más detalles de esta historia de vida, conozca con la periodista Yaqueline De la Rosa Hermida