Aprender a disfrutar de la Presencia de Dios en nuestras vidas es el tercer punto a recordar. En ese momento de depresión, Dios le hizo una gran demostración al profeta Elías tres cosas pero no le iba a hablar realmente de esa manera sino a través de esa apacible voz. Así en la actualidad nos seguirá hablando, en la quietud, en el silencio.