Muchas veces terminamos juzgando a otros. Con la misma medida que medimos somos medidos, aquello que juzgamos nos sucede a nosotros mismos. El apóstol Pablo es muy claro con ello en Romanos 12:1.
Muchas veces terminamos juzgando a otros. Con la misma medida que medimos somos medidos, aquello que juzgamos nos sucede a nosotros mismos. El apóstol Pablo es muy claro con ello en Romanos 12:1.