El Apóstol Pablo después de haber recorrido, visitado y sembrado iglesias por doquier en toda la extensión del Mediterráneo, en un momento de su ministerio es tomado como prisionero político; lo reúnen con el grupo que representaba el sanedrín, quienes conocían la Palabra de Dios. Pablo expone su conversión, el por qué creía en Cristo como el Mesías. En Hechos 23:1 lo relata.