La esencia de la vida cristiana puede resumirse en tres palabras: Una relación amorosa. Y eso es lo que Dios desea tener con cada uno de nosotros. Pero ¿Cómo decirle a Dios que le amamos? Lo cierto es que la Biblia nos enseña que Dios nos creó para amarnos, somos la razón de su amor, así que fuimos creados para tener una relación con Él.