Debía tener cuidado, el sol siempre le había generado problemas. Usaba sombrero habitualmente. Hoy, uno ligero, para no sudar. Tenía un panamá precioso, con una cinta marrón.
Muchos de los vecinos le conocían. Tenía edad como para que le saludaran todas las marquesinas de los autobuses, los bancos del parque y cualquier farola.