Todos nosotros sí viciamos nuestra fe, tenemos manías y hacen que se convierta en una fe sin acción, una fe muerta. Para que Dios haga algo poderoso en nuestra vida, Él debe quebrar de mi mente los vicios de fe que tenemos arraigados.
Todos nosotros sí viciamos nuestra fe, tenemos manías y hacen que se convierta en una fe sin acción, una fe muerta. Para que Dios haga algo poderoso en nuestra vida, Él debe quebrar de mi mente los vicios de fe que tenemos arraigados.