Muchas veces no tenemos nada que decir, en repetidas ocasiones nos encontramos en un punto donde las palabras sobran, decir algo de más sonaría resonante y ¿quién no se ha quedado sin palabras? No sabemos que responder.
No sabemos que responder, muchas veces no tenemos manera de explicar cosas, pero si te has encontrado en este punto, aún Dios, sabe interpretar nuestro silencio.