¿Cuál es nuestra verdadera victoria en esta carrera? ¿Por qué poner nuestra fe en Jesucristo de Nazaret? Cuando seamos hijos de Dios, no habrá cesado la lucha, por el contrario se intensifica pero la diferencia es que ya no luchamos solos, sino con un aliado vencedor, con quien venció al pecado y venció a Satanás; y estamos estrechamente unidos a ese maravilloso aliado.