El costo de la ira es muy alto. Hay quienes deciden pagar el costo de la enfermedad y otros, el costo de la sanidad y éste está relacionado con ejercitar el espíritu, aunque no es sencillo, la realidad es que se paga el costo de la sanidad o se paga las consecuencias de la enfermedad y la Biblia nos enseña cuáles son dichas consecuencias.