Jesús, en Marcos 7, Él suspiró, después de realizar la acción, el Hijo de Dios no alabó, no cantó, sencillamente alzó su vista al cielo y suspiró, de las profundidades de su ser hubo un suspiro. Tú y yo hemos cumplido con cuotas de suspiro, por distintos motivos, y hay tres tipos de suspiro, pero ninguno de ésos es el suspiro presentado en este pasaje.