El velo se razgó en dos. Jesus rindió su reputación terrenal para salvar tu alma y la mía, tratado como un criminal culpable para que fueramos libres de la culpa.
El velo se razgó en dos. Jesus rindió su reputación terrenal para salvar tu alma y la mía, tratado como un criminal culpable para que fueramos libres de la culpa.