La muerte reina en la mente de los hombres que son naturales pero en la mentalidad del creyente, la muerte se desvanece en las sombras
Cuando se comienza a caminar en el Señor, no se le teme a la muerte, cuando recibes a Cristo el perder es ganar, fallar o la crisis es sinónimo de crecimiento, no le puedes llamar soledad a la compañía de Dios y morir es vivir.