Cuando somos chicos consumimos leche, nos gustan algunos postres como el helado y el yogurt, pero al crecer descubrimos que la ganadería es gran causante del efecto invernadero en el planeta. Siendo así, los “veganos” “amantes de la naturaleza” no están tan equivocados al no consumirlos, y aunque no es una transición sencilla, que involucra una reestructura en tu dieta, lo más importante es que tengamos un consumo ético y proporcional.