En el camino de la sanidad, debemos hablar y renunciar a lo malo que nos pasó. En algún momento nos dijeron palabras de desaprobación pero el problema no es lo que nos dijeron sino que le pusimos fe a esas frases, pues la fe no es solamente para lo bueno, sino también para lo malo, pues ésta se deposita y sobre eso creamos un estilo de vida.