Vivimos en un mundo diverso. A lo largo de nuestra vida nos cruzamos con personas de muy distinto origen y condición que nos recuerdan la riqueza del planeta que habitamos. Altas, bajas, negras, blancas, mestizas, religiosas, ateas, queer, cis, trans, de derechas, de izquierdas, apolíticas… Sin embargo, a veces olvidamos incluir en esta amalgama las relaciones que unen cada día a introvertidos y extrovertidos. Abocado por su naturaleza social al contacto con los demás, el ser humano afronta la convivencia de maneras muy distintas. Ya va siendo hora de reivindicar que, detrás de los focos de una sociedad volcada a la proyección externa, se oculta la riqueza discreta de la introversión. Por este motivo, os acogemos gustosamente a todxs aquellxs que estéis dispuestxs a acompañarnos en este camino de comprensión, tendiendo puentes para que cada persona pueda encontrar su lugar en este rompecabezas.