Proverbios 26:21 enseña: “Con carbón se avivan las brasas, con la leña se aviva el fuego y con el pendenciero se inician las discusiones”. La revancha nunca funciona con las personas que requieren de nuestra gracia. Tenemos que aprender a guardarnos de cuatro cosas: La frustración, la molestia, de los inconvenientes y del desquite. ¿Cómo aprender a rehusarnos a no caer en ese juego?