Cuando estás en un estado de miedo, no procesas la información en forma correcta, hasta que lo que percibes como amenaza esté nuevamente en control. Como puedes ver, no se puede crear un entorno de alto desempeño cuando hay un ambiente de miedo, tensión, incertidumbre o amenaza.
Al comprender que el miedo, el estrés y la amenaza provocan cambios reales en el cerebro, puedes aprender a administrarte mejor a ti mismo, al igual que a tus equipos.