¿Será que Dios nos dejará lo que realmente anhelamos hacer? Porque la pregunta que nos hacemos es esta ¿Cuál es mi llamado? ¿Qué quiere Dios de mi vida? Filipenses 2:13 nos da una respuesta. Así que nuestro Diseñador conecta dos piezas: el anhelo y el deseo y habilidad para ello.