Hay una bendición en el fracaso. Proverbios 28:13 nos enseña: Quien esconde su pecado jamás puede prosperar. Normalmente pensamos en el fracaso como algo negativo pero quien es sabio, sabe cómo aprovechar ese fracaso. Una de las herramientas principales que Dios utiliza en nuestras vidas para hacer lo que quiere que seamos es el fracaso.