Debemos tratar de aceptar la voluntad de Dios cuando Él nos quita, así cuando nos bendice, con frecuencia nos regocijamos cuando vivimos la etapa donde todo comienza a florecer, o cuando se lee en el manual de la vida versículos de esperanza, de promesa o abundancia, y está porque es verdad; esto se ve con más claridad cuando iniciamos la vida espiritual porque todo empieza a florecer y Dios cumple su palabra en nosotros, y en esa primera etapa que antes era estéril después corren ríos de agua viva y las personas que están alrededor ven que algo está sucediendo, y continuará siendo de esta manera cada vez que tu agua nace del trono de Dios, de ésa relación personal con Jesucristo.