Quizá en este momento nos encontramos frente a la idea de renunciar a algo pero abramos nuestro corazón a la voz de Dios, a Su palabra, a la oración, tomando un momento para hablar con Él y cuando lo hacemos, es muy fuerte el impacto que empezamos a recibir respecto a la perfecta paciencia del Señor Jesús para con nosotros.