¿Qué te está deteniendo a avanzar en el proyecto, en el plan, en el propósito que Dios tiene para ti? Podemos estar haciendo malabares en nuestro día a día con nuestras heridas, complejos, malos hábitos, tratando de mantenernos en el aire para que no se nos caiga encima toda esa carga que tenemos pero en realidad estamos luchando con problemas reales.