Nuestra tendencia natural es alejarnos de nuestros enemigos, alejarnos o quitarnos, pero tenemos que aprender a tomar la iniciativa. Si evitamos el conflicto vamos a ser miserables la mayor parte de nuestra vida. Santiago 3:18 enseña: “A los que buscan la paz entre personas, Dios los premiará dándoles paz y justicia”. Jesús nos llama a ser pacificadores, no a mantenerla, sino a buscarla. Los pacificadores son creadores de puentes, no evitadores de problemas.