Todos necesitamos tener la premisa clara de que hemos tenido deudas emocionales con alguien, deudas de fe o de algún otro tipo, y muchas de ésas deudas han sido saldadas por el amor de Jesús en nuestras vidas.
Para tener la paciencia adecuada con alguien necesitas entender a esa persona, si no la entiendes, no le tendrás paciencia, serás impaciente con las personas que no entiendes, cuando no ocupas su lugar por un momento, por eso a mayor paciencia, mayor entendimiento