Empieza Otra Vez - El Podcast

06. Atrévete a Cruzar el Puente


Listen Later

“El humano es aquel ser que primero se lanza al vacío, y luego aprende a volar”
“Ahí estaba otra vez, imponente como siempre, su temeraria silueta volvía a hacerse visible como cada tarde, trasmitiendo su mensaje, haciéndonos saber que estaba allí para separarnos de la otra orilla, de la cual solo se alcanzaban a ver destellos de luces y un lejano sonido que hacía suponer que algo interesante estaba sucediendo por allá.
Pero la única forma de llegar hasta esa orilla era cruzando el puente, esa estructura que parecía no tener final, era tan grande que se perdía en el horizonte, y como cada tarde, el pueblo entero se acercaba a contemplarlo con respeto, pero nadie se atrevía a cruzarlo.
Todos añoraban la otra orilla, lo poco que se alcanzaba a ver invitaba a intentarlo, aquellas luces y sonidos no se podían comparar con la tristeza del pueblo, sus habitantes sombríos, sin energías, que hacían lo mismo una y otra vez, y otra y otra sin parar, la monotonía era lo que se frecuentaba de este lado del puente, y siempre alguien preguntaba, ¿Qué habrá de aquel lado para que se reflejen esas luces en el cielo?
Todo aquel que alguna vez ha osado emprender el camino para cruzarlo, se ha ido para siempre, jamás se ha vuelto a saber de ellos. Existencientos de leyendas acerca de que pudo haberles pasado, que tipo de cosas se habrían encontrado al intentar cruzar el puente, o si realmente lograron llegar hasta la otra orilla.
Estaba decidido a hacerlo, tenía que intentarlo, es cierto que en este lado estaba seguro, tenía casa, comida, trabajo, familia y amigos, pero no era suficiente, no podía pasar un día sin que me invadiera la necesidad de saber que había al otro lado del puente, algún día tendría que armarme de valor e intentar cruzarlo, o simplemente me moriría de inacción en este pueblo.
Aquel día me decidí a cruzar el puente, al pararme en su comienzo, se presentó ante mí un enorme camino que yo nunca había visto, di el primer paso y empecé a caminar lentamente, con miedo, pero a pesar de las voces de los vecinos del pueblo que me alentaban a desistir de esta locura, decidí seguir adelante con firmeza.
A medida que lo cruzaba, empecé a notar una atmósfera desconocida, una espesa niebla me impedía ver nada de lo que había adelante, pero el temor creció cuando al voltear la mirada, tampoco veía nada del pueblo que había quedado atrás.
Ahora ya se lo que significa el limbo, ese punto en que no estás en ningún sitio, en medio de la nada entre dos puntos, esa sensación me paralizó, pero sabía que tenía que moverme, si volvía hacia atrás, en el mejor de los casos, regresaría a aquel lugar del que estaba intentando huir, por lo que, a pesar del temor que sentía, y con miedo a descubrir cosas que no quería ver, me armé de valor , decidí continuar mi camino hacia adelante.
A medida que me iba acercando a la otra orilla, la espesa niebla dejaba ver ciertos haces de luces, e incluso sonidos extraños, ante cada nuevo paso que daba, el miedo se convertía en emoción, estaba a punto de descubrir que habría allí que lo hiciese tan especial.
Empezaron a aparecer las primeras figuras, distinguía estructuras, parecían edificios, y ese sonido que parecía música, de repente la primera silueta humana se formó cerca, y luego otra, sin darme cuenta estaba llegando a la orilla del puente, por fin descubría que había de este lado, todo era fiesta y alegría en este otro pueblo, música, baile y bebida era lo que predominaba allí, los lugareños, al verme llegar, me invitaron a unirme a ellos en la celebración, luego comprendí que ellos hacían fiestas cada vez que alguien se animaba a cruzar el puente, ellos sabían que del otro lado solo había tristeza y aburrimiento, era un pueblo con personas llevando una vida simple y monótona, que no se atrevían a cruzar por temor a perder lo que ya tenían, sin embargo, aunque eran pocos los que se animaban, el nuevo pueblo cada vez iba creciendo en habitantes, porque lo que sabía hasta ese entonces es que, todo aquel que descubría este otro pueblo, jamás quería devolverse al anterior, y lo confirmé cuando empecé a ver a mis antiguos vecinos, aquellos que cruzaron el puente antes que yo, y al igual que ellos, jamás regrese.
Ahora lo que me lamento es en haber tardado tanto en dejar mis miedos atrás, debí haberme atrevido a cruzar el puente mucho antes, aunque no puedo dejar de pensar en aquellos que nunca se atreverán, ya que jamás sabrán que es lo que se están perdiendo”.
FIN
Hola de nuevo,
Qué bueno verte por aquí otra vez, ¿Qué tal te ha parecido el cuento? Entra en el grupo de Facebook y déjame tus comentarios al respecto.
Hoy te he traído este cuento para hablarte de algo que le ocurre a la gran mayoría de personas, muchos de nosotros, en algún momento de nuestras vidas, tomamos consciencia de que no estamos haciendo algo que nos llena, la gran mayoría habremos trabajado en algo para lo cual no nos sentíamos identificados en lo más mínimo, que no estaba alineado con nuestro propósito, pero como hemos sido educados por este sistema educativo, creemos que no tenemos otra alternativa.
De repente, llegado un tiempo, descubrimos que hay algo más, conectamos con ese algo, encontramos aquello para lo cual nos gustaría dedicarnos, dimos al fin con ese trabajo ideal que nos haga sentirnos de utilidad tanto para la sociedad como con nosotros mismos.
Pero nos bloqueamos, al igual que los habitantes del pueblo, a pesar de saber que no estamos conformes con lo que tenemos, no somos capaces de dejarlo atrás e ir en búsqueda de aquello que queremos, aunque tengamos delante el camino que nos lleve a ello.
Nos invade el miedo a lo desconocido, el miedo a perder lo poco que tenemos, o incluso el miedo al fracaso y a lo que digan los demás de nosotros, aunque tengamos completamente claros que si no aplicamos un cambio en nuestras vidas esta rutina nos terminará consumiendo, sencillamente no nos atrevemos a cruzar el puente.
Esto ocurre porque nos enfrentamos algo llamado “La Barrera del Terror”.
¿No sabes que es la Barrera del Terror?
Dejaré que Lázaro Bernstein te lo explique en un video que podrás encontrar en nuestro sitio web.
Ahora ya sabemos por qué nos sucede este bloqueo, y pudimos ver que se trata de algo mental, y que es algo que se puede trabajar.
El miedo a lo desconocido, a dar el salto, frecuentemente se transforma en perfeccionismo, en querer esperar a que todo este perfecto y alineado, a que sea el “momento perfecto” para dar el paso al frente, pero ¿sabes qué?
Este momento perfecto nunca llegará, ya que tu mente subconsciente siempre encontrará alguna buena excusa que te impida avanzar, y vivirás dentro de un ciclo vicioso, por lo tanto, si descubres que te hayas en esa carrera hacia que todo sea perfecto antes de dar un paso al frente, ya sabes que debes hacer algo de inmediato.
No tienes que esperar a que estén todos los planetas alineados para impulsar tu propio cambio, simplemente traza un plan, planifica tu plan de salida, asegura el momento mínimo viable para dar el paso al frente y salta al abismo, ya verás que en el camino aprenderás a volar.
Mientras más rápido te animes a cruzar el puente, más rápido llegarás al otro pueblo.
Si no lo has hecho ya, te animo a que te descargues la Historia de Eddie para que veas como alguien común y corriente puede hacer frente a estos cambios con lo que ya tiene en sus manos, y únete al grupo de Facebook de La Máquina del Tiempo, allí estaremos compartiendo nuestras impresiones y experiencias en este camino de reinvención profesional.
...more
View all episodesView all episodes
Download on the App Store

Empieza Otra Vez - El PodcastBy Richard Rey