Fue la oración de los discípulos en Lucas 17 se contextualiza en la enseñanza que Jesús les dio acerca del perdón. De pronto no es fácil perdonar, porque para perdonar hay que perder los sentimientos que están arraigados en el corazón y al mismo tiempo, hay que donar gracia, misericordia. No es fácil para perdonar pero la clave es “fe”.