Isaías 55:8 nos revela una verdad contundente. Podemos llegar a preguntarnos ¿Qué hacer cuando la oración parece que no funciona? Aun cuando se ha clamado con fe y esperanza y parece que no hay respuesta y podemos llegar a preguntarnos si Dios sigue siendo bueno, y la respuesta es un SÍ.