Jesucristo es como un faro que se levanta en medio de la nada cuando nos encontramos perdidos, nos ubica hacia donde tenemos que llegar y también nos dirige a nuestro verdadero hogar. Eso es lo que ofrece Juan 3:16.
Jesucristo es como un faro que se levanta en medio de la nada cuando nos encontramos perdidos, nos ubica hacia donde tenemos que llegar y también nos dirige a nuestro verdadero hogar. Eso es lo que ofrece Juan 3:16.