Juan 15:1-17 es un pasaje que nos recuerda el deseo de Dios para con nosotros y es el dar fruto permanente. En este caso, el pámpano no es muy agradable. Con la mayoría de las ramas de los árboles se pueden hacer muchas cosas, pero con las ramas de la vid no es así. El único propósito de la rama de la vid es dar uvas, fruto. Es un instrumento para traspasar la sabia.