Cualquier persona que recibe un desafío en la vida y que tiene que llegar mucho más lejos es la pregunta que suele hacerse: ¿Cómo será esto? No es una pregunta de duda o incertidumbre, sino una que conduce a una misma respuesta, cada uno de nosotros debería darse la oportunidad de preguntarle a Dios y decirle la verdad.