Hay cosas o situaciones que pueden alejarnos del amor del Padre, y todos lo hemos hecho, y cuando nos encontramos encarcelados por nuestra culpabilidad o vergüenza, llegamos a separarnos del amor de Dios, pero el Padre que tenemos no es un Padre dictador, sino de múltiples misericordias y el apóstol Pablo nos descifra cómo salir de ésa cárcel.