Éxodo 20 retrata uno de los momentos donde el Señor dice quién es, habla de su identidad y en medio de ello, aparece una ley, que es la ley de la imagen (Éxodo 20:3). Dios no solo habla de estatuas, sino de imágenes talladas en el corazón, ideas, mentalidad, la forma de vernos y de mirar la vida.