En este camino espiritual no podemos ser personas con muletas, que se estén sosteniendo sobre una pseudo-fe, necesitamos ver más allá, es decir, no ser de las personas que hasta que ven, creerán. El discípulo no tiene que ver pruebas palpables de Dios con él para poder entonces creer; claro que las pruebas consuelan, y a veces las necesitamos, pero el Señor dese hacernos hombres y mujeres sin exigir puntuales apoyos o muletas de la fe.