Estados Unidos e Israel inician una nueva guerra contra Irán y ejecutan a su líder, Alí Jamenei. Esto provoca celebraciones internas y una amenaza de represalias del parlamento iraní, a lo que Trump responde con una advertencia. Bombardeos iraníes alcanzan bases estadounidenses en Baréin, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Catar y Jordania, mientras Israel activa sus alarmas. Esta operación, sin apoyo del Congreso, se concibe como una guerra prolongada, similar a las de Irak y Afganistán. Está impulsada por Netanyahu y Arabia Saudí, quienes aspiran a redefinir Oriente Próximo. El conflicto interrumpe negociaciones nucleares, desestabiliza el mundo, cierra el estrecho de Ormuz y eleva el precio del petróleo. La comunidad internacional, con Pedro Sánchez, condena las acciones unilaterales de EE. UU. por vulnerar el derecho internacional, aunque el régimen iraní es cuestionado por sus violaciones de derechos humanos. Analistas militares dudan del éxito del cambio de régimen sin tropas ...