Musical de éxito y cancionero popular, subcultura juvenil y cosmético capilar… «Grease» significa muchas cosas.
Ya lo canta Frankie Valli: “Grease es la palabra, es el momento, es el lugar, es el movimiento…”. Y esa polisemia, brillante y moldeable, acicala el perfil de un fenómeno cultural que ha acompañado a varias generaciones en un juego de matrioskas en el que la nostalgia se resignifica en cada nueva reencarnación.