Romanos 8:31
¿Qué pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿Quién contra nosotros? El que no escatimó ni a su propio hijo sino lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?
Es muy difícil pensar de esta manera cuando no tenemos a Cristo, pero cuando sí, puedes permitir que fluya su mente en ti o seguir pasando días infelices, meses o incluso años de preocupación y angustia cuando el Señor te ha dado la clave para prosperar.